La agricultura típica de las regiones de la selva es la agricultura itinerante sobre chamicera, llamada también de roza y quema o tala y quema, a veces incluso horticultura (en inglés, shifting cultivation <<agricultura itinerante>>, swidden cultivation - swidden <<desbrozar por medio del fuego>>, slash and burn <<talar y quemar>>).
Una definición simple de la agricultura itinerante de roza y quema :
todo sistema agrario en el cual los campos se desbrozan por medio del fuego y se cultivan de manera discontinua, lo que implica períodos de barbechos más largos que la duración del propio cultivo.
[según CONKLIN 1957]
En varias zonas de gran pluviosidad, la tala no va seguida de la quema, aunque la agricultura siga siendo itinerante. Se habla entonces de slash and mulch <<tala y abonos compuestos>> : se planta en las hojas muertas, que al descompo- ponerse suministran el fertilizante - en lugar de la ceniza en el caso de la quema.
Ejemplo : Isla de Siberut en Sumatra, región de los Ok en Papuasia, Darien (Panamá, Colombia) en América tropical.
Mención especial merece la roza en selva inundada que no es infrecuente en Asia (en particular en Borneo)
Se abate la selva pantanosa, luego la parcela se planta con arroz húmedo ; se abandona tras dos o tres cosechas sucesivas, y se deja en barbecho. El período de reconstitución es en ese caso menos largo que el que se necesita en la selva de tierra firme.
El hecho fundamental de esta agricultura itinerante es la absoluta necesidad de un barbecho : la reconstitución de la cubierta forestal forma parte integrante de ese sistema agrícola. El principal medio utilizado para conseguirlo es la conservación de los tocones en el momento de la tala, la plantación se hace entre los tocones, lo que además evita el apelmazamiento del suelo y permite su aireación y la circulación del agua entre las raíces de los árboles talados.
Se distinguen tres tipos de agricultura según las plantas cultivadas :
* plantas con multiplicación vegetativa perennes, cuyo
crecimiento es continuo y la cosecha no es estacional ;
Tubérculos : yuca, ñames, ocumos, batata; frutos (para cocer) : plátanos
* cereales o plantas con granos, anuales, cuya maduración es
simultánea y necesita una cosecha ;
Maíz, arroz de secano, arroz acuático (en terreno inundado, en arrozal)
* la asociación de ambos.
La asociación más general en Africa y en América es la del maíz, interplantado con los tubérculos o los plátanos. En Asia, la parcela de arroz de secano puede replantarse con yuca tras la cosecha ; muchas etnias de arroceros acompañan sus arrozales acuáticos con tierras rozadas complementarias plantadas con tubérculos (par ejemplo en las Filipinas o en Borneo).
Principales alimentos de base :
* Amazonia : yuca en asociación con el maíz,
localmente plátano ; batata y ñame son frecuentas pero siempre
minoritarios.
* Africa ecuatorial : yuca, plátano, ñame, en
asociación con el maíz, en proporciones diversas.
* Asia insular : el arroz (en mayoría de secano) es la planta
principal, cuyo cultivo se extiende cada vez más, reemplazando
tubérculos y plátano. La sustitución ya se llevó a
cabo en Borneo, está en curso en las Molucas o en las Filipinas. No
obstante, arroz y tubérculos suelen coexistir. Localmente, cultivo del
sagú. En Nueva Guinea, batata, taro, ñame y plátano en
proporciones diversas, localmente, sagú.
En todos los casos, la agricultura tradicional puede calificarse de <<policultivo simultáneo>>, por el hecho de que toda parcela plantada comporta numerosas plantas diferentes mezcladas (especies y variedades).
Las especies de plantas juxtapuestas en un mismo campo se cuentan por decenas; por ejemplo : unas cincuenta plantas diferentes en un campo desbrozado Kenyah de Sarawak, unas cuarenta en un campo rozado Ngbaka de Centroáfrica ; los Hanunòo de las Filipinas cultivan en sus campos desbrozados 413 plantas diferentes (especies y cultivares). El número de cultivares en una etnia particular, especie por especie, es también muy impresionante : los propios Hanunòo plantan 92 variedades de arroz de secano; los Yafar de Nueva Guinea cultivan 20 clonos de ocumo, 30 clonos de plátanos y 24 variedades de caña de azúcar, y los Wayãpi de la Guayana Francesa 32 clonos de yuca, 11 clonos de plátanos y 12 de ñames.
Semejante diversidad, que es el resultado de la historia y del dominio de la agricultura por esas poblaciones, constituye un patrimonio genético irreemplazable.
Se distingue un sistema de roza integral de un sistema parcial, ya que no siempre hay exclusión entre agricultura itinerante de roza y quema y agricultura fija (o permanente), en particular en el sudeste asiático.
En las regiones en las que viven agricultores sedentarios que pratican el cultivo arrocero acuático (en las Filipinas o en Borneo), éste se completa frecuentemente con parcelas de agricultura de roza y quema que aportan otros vegetales, la selva desempeña además un papel primordial y calculado en el equilibrio hídrico necesario para la irrigación. Ocurre lo mismo en el alto Amazonas en donde las poblaciones asocian cultivos de descenso de las aguas y agricultura de roza y quema en las terrazas altas .
Otra distinción importante es el tipo de vegetación abatida para la artiga : roza pionera (tala de viejos bosques de tipo climáxico[2]), o roza cíclica (tala de bosques modificados) significan que se hace una distinción entre barbecho (abandono) o barbecho rotativo. Esta distinción tiene consecuencias por un lado sobre el ecosistema selvático y su regeneración, pero también sobre el grupo humano, ya que el hábitat y el tipo de desplazamiento cambian, es linear en un caso, cíclico en el otro.
SPENCER 1966 estableció para el sudeste asiático una tipología compleja asociando los parámetros plantas cultivadas y movilidad, en cuatro categorías y 18 secciones.
Como se ve, la manera de llevar a cabo la agricultura presenta características variadas, según 1) la elección de los bosques abatidos (viejos bosques, antiguos barbechos), 2) el modo de desplazamiento de las talas sucesivas (aleatorio, lineal, cíclico) y 3) el tipo de desplazamiento del hábitat que se le asocia.
Además, la duración de la puesta en cultivo de una parcela y de su conservación varía notablemente de una etnia a otra, como también en función del tipo de plantas cultivadas.
La decisión de abandonar la parcela, el número de parcelas de edades diferentes cultivadas simultáneamente, así como la existencia y la duración de un período de barbechos son otros tantos factores que distinguen una agricultura de otra, de una región y de una etnia a otra.
En la agricultura itinerante se cultivan siempre, por lo menos, tres parcelas al mismo tiempo : una parcela en plena producción, la parcela del año precedente que produce todavía tubérculos o plátanos, y la nueva parcela que producirá al año siguiente, la que se está creando (talar y plantar).
La agricultura de roza y quema tradicional es itinerante y por lo tanto temporal ;
el desbroce por medio del fuego, que colonos o ganaderos, en busca de nuevas tierras, practican muy ampliamente, está destinado a una ocupación que quiere ser permanente :
* Un barbecho se considera harmonioso cuando el renuevo va hasta
recuperar su total fertilidad.
* Por el contrario, el barbecho se interrumpe cuando las talas se
aceleran (como resultado de una presión de población o una
reducción del territorio), el ciclo entonces se acorta y las parcelas
vuelven a plantarse antes de la total recuperación de la cubierta
forestal. Este barbecho interrumpido marca pues un disfuncionamiento de
la agricultura de roza y quema. Las acusaciones lanzadas contra ella, que la
hacen responsable de la desforestación, se dirigen en realidad tan
sólo su desviación consecutiva a una presión
política y económica inadaptada o a su aplicación por
agricultores exógenos incompetentes e inadaptados al medio de los
Trópicos Húmedos.
* La agricultura de roza y quema está basada en una
combinación en el espacio y en el tiempo de los árboles y de los
cultivos ;
* Tiene necesidad de la selva para persistir ya que es la puesta en
renuevo la que restaura las cualidades del suelo;
* Es un sistema agrícola autorregenerante.
Este rasgo diferencia la agricultura de roza y quema de los sistemas agrícolas occidentales que necesitan aportes de energía y nutrimentos para funcionar y operan en tierras muy distintas. Además de ser ecológicamente benéfica para el ecosistema selvático en sí, la agricultura de roza y quema está, desde el punto de vista económico, perfectamente adaptada a los países en vías de desarrollo que tienen una baja densidad demográfica .
El barbecho en realidad no <<se abandona>> nunca:
* la selva secundaria que se renueva atrae a muchos animales, y en ella se
llevan a cabo numerosas actividades de caza;
* se cogen plantas silvestres que suministran legumbres y frutos, productos
de antiguas plantas cultivadas (plátanos, tubérculos de yuca) ;
* se recoge leña y materiales de construcción ;
* se la enriquece frecuentemente ya sea introduciendo o favoreciendo el
crecimiento de los árboles útiles.
Así, el estudio del tratamiento tradicional de los árboles y en particular su relación con los barbechos representa un gran interés práctico ¿Qué técnicas las poblaciones indígenas conocen para acelerar o bien favorecer la recuperación forestal?
Se pueden distinguir varios niveles de integración de los árboles en el sistema agrícola :
* Caso más simple, el de aquellos árboles que por
considerarse interesantes se conservan vivos en el momento de la tala (van pues
a persistir durante el renuevo forestal consecutivo) ;
* Barbecho reordenado : selección de las plantas de reconquista
(mediante deshierba selectiva del barbecho), transplantación de especies
útiles y preparación de una cubierta forestal modificada
(plantación de árboles) ;
Muy a manudo se trata de transformar el barbecho en huerto, tanto de árboles alimenticios (frutales) como de productos de comercio (nueces oleaginosas, hevea, pimentero...), lo que es frecuente en Borneo. En el centro y el oeste de la Amazonia igualmente, amerindios y mestizos convierten una parte de los barbechos en huertos poliespecíficos.
El ejemplo más consumado nos lo ofrecen las agroselvas de Sumatra, que constituyen bosques útiles y remodelados con especies arbóreas escogidas por los hombres, plantadas y cuidadas, asociadas a otras especies nacidas de semilleros naturales favorecidos.
* Sistema arbolado : en las parcelas cultivadas se intercalan zonas
boscosas sin rozar, que se dejan intactas de toda explotación
agrícola, pero eventualmente enriquecidas con especies arboladas
útiles al hombre.
En todos los casos, es importante conservar árboles maduros que producirán los frutos y semillas necesarios para el renuevo de la cubierta boscosa.
[2] Climax : un estado de equilibrio dinámico de la selva que ha alcanzado un estadio de madurez (según la definición de WHITMORE 1975)